Para dormir: 19 o 22
Una funda de almohada de 19 momme basta para notar la diferencia en la piel y el cabello; en 22 momme gana en densidad, en cuerpo y en brillo lavado tras lavado.
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16,5, 19, 22, 25 o 30: detrás de estas cifras está la densidad de la seda, y con ella su tacto, su cuerpo y su vida útil. Le explicamos cómo leer un grado y elegir el suyo.
El momme (mm) es la unidad de peso de la seda: 1 momme = 4,3056 g/m². Cuanto más alta es la cifra, más denso es el tejido: la seda es más gruesa, más opaca y más resistente; y también más cara, porque requiere más hilo.
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Todos nuestros grados son de seda de morera 6A, tejida en satén de seda (charmeuse): solo cambia la densidad.
| Grado | Peso | Tacto | Opacidad | Durabilidad | Ideal para | Precio |
|---|---|---|---|---|---|---|
| 16,5Ligereza | ≈ 71 g/m² | Fluida, etérea, muy flexible | Pijamas, pañuelos, tops | € Ver las prendas |
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| 19Descubrimiento | ≈ 82 g/m² | Suave, ligera, satinada | Primera funda de almohada, camisones, pijamas | €€ Ver la selección 19 momme |
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| 22Nuestra referenciaNuestra referencia | ≈ 95 g/m² | Densa, brillante, deslizamiento controlado | Fundas de almohada, juegos de cama para el día a día, accesorios | €€€ Ver la selección 22 momme |
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| 25Premium | ≈ 108 g/m² | Gruesa, mullida, muy envolvente | Juegos de cama completos, regalos | €€€€ Ver la selección 25 momme |
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| 30Excelencia | ≈ 129 g/m² | Pesada, envolvente, mate satinada | Fundas de almohada y juegos de cama excepcionales | €€€€€ Ver la selección 30 momme |
Una funda de almohada de 19 momme basta para notar la diferencia en la piel y el cabello; en 22 momme gana en densidad, en cuerpo y en brillo lavado tras lavado.
La funda nórdica y la sábana ajustable trabajan toda la noche: a partir de 22 momme, el tejido soporta los lavados semanales sin perder su tacto.
La seda más densa de la casa: pesada, envolvente, opaca. El grado de las piezas que se conservan durante años.
Pijamas, camisones y fulares piden fluidez: los grados ligeros caen mejor y transpiran más.
Lavado a 30 °C, ciclo delicado, detergente sin enzimas ni blanqueantes ópticos. Sin suavizante y sin secadora: la seda se seca en plano o en una percha, a la sombra. Un planchado suave por el revés, aún ligeramente húmeda, basta para recuperar el brillo.
Cuanto más alto es el grado, mejor tolera la seda los lavados frecuentes: una funda de almohada de 22 momme se lava cada semana durante años.
El número de hilos (thread count) se aplica al algodón. En la seda, lo que cuenta es el momme: mide el peso del tejido y, por tanto, su densidad real.
Al ser más densa, resulta más envolvente, pero la seda sigue siendo termorreguladora: evacúa la humedad y mantiene la piel seca, tanto en invierno como en verano. La diferencia se nota sobre todo en el peso y la consistencia.
A partir de 19 momme, la superficie lisa limita las fricciones. En 22 momme, la funda de almohada conserva su lisura durante más tiempo y soporta los lavados semanales: es nuestra recomendación para el ritual de belleza.
La letra y la cifra indican la calidad del hilo de seda en bruto: 6A es el grado más alto (fibras largas, regulares, sin nudos). El momme indica después la densidad del tejido realizado con ese hilo.
Bastan tres preguntas para encontrar su grado y las piezas que le corresponden.
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